Un sistema de comandas digitales no le sirve solo al dueño — necesita que el equipo completo pueda usarlo según lo que le corresponda a cada uno. Dar de alta a cada persona con el acceso adecuado es parte del proceso de digitalización, no un detalle menor.
Por qué no todos necesitan ver lo mismo
Un mozo necesita ver las comandas activas y poder actualizar su estado. No necesariamente necesita ver reportes financieros completos del negocio. Separar los accesos según el rol de cada persona mantiene el sistema ordenado y evita compartir información que no le corresponde a cada puesto.
Cómo funciona en la práctica
Cada usuario de tu equipo se da de alta con su propio acceso, y ve dentro del panel solo lo que corresponde a su rol. Así, si alguien deja de trabajar en tu local, simplemente se le retira el acceso, sin tener que cambiar contraseñas compartidas ni afectar al resto del equipo.
Capacitá según el rol, no de forma genérica
Un mozo y un encargado de cocina no necesitan la misma capacitación sobre el sistema. Explicarle a cada persona solo lo que va a usar en su día a día hace que la curva de aprendizaje sea mucho más corta que intentar enseñar todo el sistema completo a todos por igual.
