Menú QR para pizzerías: pedidos claros, sin llamados
Tus clientes eligen gusto, tamaño y mitades desde el celular, siguen su pedido sin llamar, y pagan online antes de que salga.
Lo que te desordena un viernes a la noche
Cuatro cosas que pasan cuando el pedido viaja por teléfono y papel.
El teléfono no para de sonar
Un pedido mal anotado sale caro
Cobrar en la puerta demora la entrega
Cómo entra el pedido cuando lo arma el cliente
Menos transcripción, menos llamados y menos efectivo en la puerta.
Piden gustos, tamaños y mitades sin confusión
Seguimiento de pedido, sin llamados
Comandas digitales, sin errores
Pago integrado con Mercado Pago
Del teléfono al horno: dónde se rompe el pedido
Una pizzería con delivery tiene un problema que casi ningún otro rubro tiene: el pedido pasa por un canal de audio de baja calidad, con música de fondo del otro lado, y encima es combinatorio. Muzzarella grande mitad fugazzeta, sin aceitunas, más una napolitana chica: eso son cuatro decisiones encadenadas dichas en diez segundos por teléfono.
El circuito con teléfono y anotador
- Suena el teléfono en el peor momento. Quien atiende deja lo que estaba haciendo, escucha entre el ruido del salón y anota en un talonario.
- Pregunta dirección, entrecalle y forma de pago, y repite todo para confirmar. Cada llamado son tres o cuatro minutos de una persona ocupada al cien por ciento.
- La comanda pasa a cocina en papel. Si la mitad y mitad estaba escrita al margen, hay una chance real de que salga una pizza entera del gusto equivocado.
- Veinte minutos después el mismo cliente vuelve a llamar para preguntar cuánto falta, y alguien tiene que dejar de trabajar otra vez para contestarle. En la puerta, el repartidor busca vuelto de un billete grande.
El circuito con pedidos online
- El cliente entra por el QR o por el link de tu carta y arma la pizza paso a paso: tamaño, gusto, mitades y agregados, eligiendo de una lista en vez de dictarle a alguien.
- Escribe sus aclaraciones y sus datos él mismo. La dirección la tipea quien la conoce, no quien la escucha por teléfono, lo cual saca de encima toda una categoría de errores de entrega.
- Paga online con Mercado Pago antes de que el pedido entre al horno, así que el repartidor llega sin manejar efectivo ni vuelto.
- La comanda entra al panel escrita y completa. El cliente sigue el estado desde su pantalla con una barra de progreso y recibe aviso por mail en cada cambio, así que el teléfono deja de sonar para preguntar cuánto falta.
Nada de esto obliga a cerrar el canal telefónico. Lo que hace es sacarle presión: los pedidos que el cliente puede armar solo dejan de ocupar a una persona, y quien atiende el teléfono queda libre para los casos que sí necesitan a alguien del otro lado.
Tres escenas de una pizzería con delivery
Los momentos donde más se nota que el pedido pasó por demasiadas manos.
Ejemplos inventados con fines explicativos. No describen locales concretos ni prometen resultados.
Viernes 21:00, dos líneas de teléfono ocupadas
Es la franja de mayor demanda de la semana. Con dos personas atendiendo llamados, el tercer cliente que marca escucha ocupado y llama a la pizzería de la otra cuadra. Ese pedido nunca existió para vos.
Un canal online no tiene línea ocupada: entran cinco pedidos simultáneos y los cinco quedan registrados en el panel en orden. Quien atendía el teléfono puede seguir con los llamados que sí requieren hablar, como un pedido corporativo grande.
La mitad y mitad que salió mal
El cliente pidió mitad muzzarella mitad fugazzeta con jamón, y llegó fugazzeta entera. La pizza se rehace, se pierden veinte minutos de horno y el cliente ya está enojado antes de comer.
Cuando el cliente elige cada mitad desde una lista en su celular, no hay transcripción posible. La comanda que ve el pizzero es exactamente lo que el cliente tocó en la pantalla, con los agregados listados uno por uno.
El llamado de "¿cuánto falta?"
Si cada pedido de delivery deriva en un llamado para preguntar cuánto falta, una noche de cuarenta pedidos se convierte en cuarenta interrupciones a alguien que ya está ocupado, y ninguna de esas llamadas genera una venta nueva.
Con seguimiento en vivo, el cliente ve por sí mismo si su pedido está recibido, en preparación, listo o entregado, y recibe una notificación automática por mail en cada cambio de estado. El llamado deja de tener motivo.
Preguntas de pizzerías
Lo que más consultan los locales con delivery y mostrador.
¿Puedo cargar mitades y agregados con precios distintos?
Sí. Cada tamaño se puede cargar como su propio producto con su precio, y los agregados como productos o adicionales dentro de la misma categoría. Lo importante es que el cliente elige de una lista y el pizzero recibe la combinación exacta, no una abreviatura escrita al margen.
¿Sirve solo para delivery o también para el salón?
Para los dos. En el salón el QR va en la mesa y la comanda llega con su número; para llevar o delivery el cliente entra por el link de tu carta. Todos los pedidos caen al mismo panel, filtrables por estado y por fecha.
¿El cliente puede ver en qué estado está su pedido?
Sí, con una barra de progreso que va de recibido a preparando, listo y entregado, más avisos automáticos por mail en cada cambio. Es la función que más reduce llamados de seguimiento en una noche de viernes.
¿Puedo hacer promociones tipo dos por uno los martes?
Podés crear cupones de descuento que apliquen solo a una categoría o a productos puntuales, así que una promo de pizzas que no toque las bebidas es directa de armar. Los activás y desactivás desde el panel cuando termina el día de la promo.
¿Cuánto cuesta en un local con mucho volumen de delivery?
Son 15 días de prueba gratis sin tarjeta y después 2% sobre cada pedido hecho por la plataforma, sin cuota mensual. Como no hay abono, el costo es proporcional: una semana de mucho delivery paga más que una semana floja, y nunca pagás por adelantado.
Los próximos pasos
Tres páginas para evaluarlo con datos, no con promesas.
Todas las funciones
Pedidos online con pago, seguimiento en vivo, cupones por categoría, panel de clientes y cierre de caja.
El número con volumen alto
2% por pedido y sin cuota fija, después de 15 días gratis. Calculá cómo queda sobre tu ticket promedio de delivery.
Armá una pizza de prueba
Entrá a una carta de ejemplo y armá una mitad y mitad como lo haría tu cliente desde el celular.
¿Hacés algo más que pizza? También armamos para:
Llevá tu local al siguiente nivel
15 días gratis, sin tarjeta y sin permanencia. Si no te sirve, no pagás nada.

