Un bar de tragos vende, en gran parte, la experiencia de descubrir algo nuevo. El menú digital puede potenciar eso — con descripciones y fotos que un menú de papel simple no suele tener — o arruinarlo, si queda mal armado.
Describir el trago, no solo nombrarlo
Muchos nombres de cocteles no dicen nada por sí solos a quien no los conoce. Una descripción corta de sabor (dulce, ácido, amargo, fuerte) ayuda a que el cliente elija con más confianza, en vez de pedir siempre lo mismo por miedo a no saber qué le va a llegar.
Fotos que muestren la presentación
En coctelería, la presentación es parte de la venta. Buenas fotos, con la copa y la garnitura reales que se sirven, generan más pedidos que una simple lista de nombres.
Pensado para poca luz
Muchos bares de tragos tienen ambientación oscura. Cuidá el contraste y el tamaño de letra al personalizar el diseño de tu menú — lo que se lee bien en una pantalla con luz de oficina puede ser difícil de leer en la penumbra de un bar de noche.
Repetir ronda sin fricción
Si el cliente ya pidió y quiere otra ronda, que pueda hacerlo con pocos toques desde su celular evita que tenga que esperar a que un mozo esté libre en medio de una noche con mucha demanda.
