Una parrilla tiene un desafío particular: muchos cortes distintos, cada uno con posibles variantes de punto de cocción y guarnición, y clientes que suelen tener preferencias muy específicas sobre cómo quieren su carne.
Organizar por tipo de corte
Separar en categorías claras (vacunos, cerdo, achuras, embutidos) ayuda a que el cliente recorra el menú según lo que ya sabe que quiere, en vez de tener que leer una lista larga y desordenada.
El punto de cocción, como campo obligatorio
Si tu plataforma permite pedir observaciones o variantes por producto, usalo para que el cliente indique el punto de cocción al momento de pedir. Eso evita la vuelta de "¿cómo lo querés?" que normalmente hace el mozo, y reduce errores en cocina.
Guarniciones a elección, sin multiplicar el menú
Si varios platos permiten elegir guarnición, cargala como una opción configurable del producto en vez de crear una versión distinta del plato por cada guarnición posible.
Fotos que transmitan la cocción real
En una parrilla, la foto del corte bien hecho vende. Vale la pena invertir un poco más de cuidado en esas fotos que en otros rubros, porque la presentación de la carne suele ser un factor de decisión fuerte.
