Una pizzería suele manejar una combinatoria grande: distintos tamaños, muchos gustos, la opción de mitad y mitad, extras. Ordenar bien esa variedad en un menú digital es la diferencia entre un pedido rápido y uno confuso.
Tamaños y gustos como variantes, no como productos separados
En vez de crear una entrada por cada combinación de tamaño y gusto, cargá el gusto como producto y el tamaño como variante con su propio precio. El catálogo queda mucho más manejable, tanto para vos como para quien navega el menú.
La opción de "mitad y mitad"
Si tu plataforma permite personalizar el pedido, dejá claro cómo el cliente puede pedir dos gustos en la misma pizza, para que no tenga que resolverlo por fuera del sistema, escribiendo una aclaración aparte.
Combos para pedidos grupales
Pizza más bebida, o dos pizzas más un postre: armar combos visibles en su propia categoría facilita la decisión de un pedido familiar y suele aumentar el ticket promedio frente a pedir cada cosa por separado.
Seguimiento del pedido, clave en el delivery
Si buena parte de tu venta es para llevar o delivery, que el cliente pueda ver el estado de su pedido (en preparación, listo, en camino) reduce las llamadas preguntando "¿cuánto falta?" que suelen saturar el teléfono en horario pico.
