Pocos escenarios son tan difíciles para tomar un pedido a mano como un pub con música en vivo: hablar por encima del sonido es agotador, y anotar mal un pedido en ese contexto es más común de lo que debería.
El QR elimina la necesidad de gritar el pedido
Cuando el cliente pide desde su celular, no depende de hacerse escuchar por encima de la banda. El pedido llega escrito, tal cual lo eligió, sin que nadie tenga que interpretar nada a los gritos.
Menú simple para decisiones rápidas
En un ambiente de mucho estímulo, un menú corto y directo (bebidas principales, algunas picadas) se recorre más rápido que uno extenso. No es el mejor contexto para que el cliente lea descripciones largas.
Pantalla y letra pensadas para poca luz
Con la iluminación baja típica de estos locales, cuidá el contraste y el tamaño de letra al personalizar tu menú — necesita leerse bien incluso con el brillo del celular bajo y poca luz ambiente.
Rondas rápidas durante el show
Durante un show, nadie quiere esperar mucho por otra bebida. Un pedido que se repite en pocos toques desde el celular del cliente ayuda a mantener el ritmo sin que el equipo tenga que recorrer el salón constantemente en medio de la música.
