El código QR en sí no necesita decoración para funcionar, pero un cartel bien diseñado invita más a escanearlo que una hoja impresa sin cuidado. Es una pequeña inversión de tiempo con impacto real en cuánta gente lo usa.
Lo esencial que no puede faltar
- Un texto claro tipo "Escaneá para ver el menú" o "Pedí desde acá" — no asumas que todos entienden qué hacer con el código.
- El código en tamaño suficiente para escanear cómodo desde una distancia normal, sin tener que acercar mucho el celular.
- Buen contraste entre el QR y el fondo — un QR sobre un fondo de color similar puede fallar al escanear.
Sumar tu identidad visual
Usar los colores y la tipografía de tu marca en el cartel ayuda a que se sienta parte de la experiencia de tu local, no un elemento genérico pegado encima de la mesa.
Formato según el lugar
Para mesas, un stand pequeño y resistente. Para vidriera, un cartel más grande, pensado para verse desde la vereda. Para la barra, algo compacto que no ocupe espacio de trabajo. No hace falta el mismo diseño para todos los lugares donde lo coloques.
Probalo antes de imprimir en cantidad
Imprimí una sola copia primero y probá escanearla desde distintas distancias y ángulos, con distintos celulares si podés. Recién después de confirmar que funciona bien, mandá a imprimir la cantidad que necesitás para todas tus mesas.
