Un código QR que no escanea bien no genera un error visible — simplemente, el cliente lo intenta una o dos veces, se rinde, y pide de otra forma o directamente se va sin pedir. Estos son los errores más comunes al imprimirlo.
Imprimirlo demasiado chico
Un QR minúsculo obliga al cliente a acercar mucho el celular, y en muchos casos la cámara no logra enfocar bien a esa distancia. Como referencia, para una mesa el código debería medir al menos unos 3-4 centímetros de lado.
Baja resolución al imprimir
Descargar el QR en baja calidad y ampliarlo para un cartel grande genera píxeles borrosos que el celular no puede leer. Descargá siempre la versión en alta resolución que ofrece la plataforma, y ajustá el tamaño de impresión a partir de esa versión, no al revés.
Poco contraste de color
Un QR necesita buen contraste entre el patrón y el fondo para que la cámara lo distinga con claridad. Colores pastel sobre fondos claros, o QR de color sobre fondos similares, son una causa común de fallos al escanear.
No probarlo después de imprimir
El error final, y el más evitable: mandar a imprimir en cantidad sin antes probar una sola copia. Escaneá siempre el primer ejemplar impreso, con más de un celular si podés, antes de reproducirlo para todas tus mesas.
