El happy hour tiene un objetivo claro: llenar un horario que normalmente está flojo. Para que funcione de verdad, tiene que estar pensado con la misma atención que el resto de tu menú, no como un descuento genérico tirado al pasar.
Elegí bien qué productos incluir
No hace falta descontar toda la carta. Elegí productos con buen margen y alta rotación potencial — bebidas suelen funcionar mejor que platos elaborados, porque tienen menos costo de preparación relativo al precio.
Que el horario esté clarísimo
Nada genera más fricción que un cliente que llega esperando el precio de happy hour y se entera de que ya terminó. Si tu menú digital permite mostrar promociones activas por horario, aprovechalo para que quede sin ambigüedad.
Usá cupones específicos, no un descuento general
Si tu plataforma permite crear cupones que aplican solo a ciertas categorías o productos, es una forma más controlada de armar el happy hour que bajar el precio de toda la carta durante ese horario.
Medí si realmente atrae gente nueva o solo a los mismos
Revisá tus reportes de ventas en ese horario antes y después de lanzar el happy hour. Si el volumen de mesas no sube, puede que el problema no sea el precio sino la difusión — la gente necesita saber que existe antes de poder aprovecharlo.
