Un cupón bien pensado atrae clientes o incentiva un pedido más grande. Uno mal pensado simplemente le da un descuento a alguien que de todas formas iba a comprar, sin generar ningún beneficio adicional para tu negocio.
Definí el objetivo antes de crear el cupón
¿Querés atraer clientes nuevos, recuperar a los que no vuelven hace tiempo, o aumentar el ticket promedio de quien ya está por pedir? Cada objetivo pide un tipo de cupón distinto — no todos sirven para todo.
Cupones a medida, no descuentos generales
Si tu plataforma permite crear cupones que aplican solo a una categoría o a productos puntuales, usalo para dirigir el descuento hacia donde realmente te conviene — por ejemplo, hacia un producto con buen margen que querés impulsar.
Ponele un límite de tiempo claro
Un cupón sin fecha de vencimiento pierde el efecto de urgencia que hace que la gente lo use pronto. Un plazo definido (una semana, un fin de semana puntual) incentiva la acción inmediata en vez de quedar guardado sin usarse nunca.
Medí el resultado real
Después de una campaña de cupones, revisá tus reportes: ¿subió el volumen de pedidos, o solo bajó el ticket promedio de la gente que ya iba a comprar? Esa diferencia es la que determina si vale la pena repetir la estrategia.
