Tener un buen menú digital no sirve de mucho si el QR está mal ubicado y nadie lo encuentra o le cuesta escanearlo. La ubicación es una decisión tan importante como el contenido del menú en sí.
En la mesa
El lugar más directo: un stand pequeño y estable, a la altura de los ojos cuando alguien está sentado, sin que quede tapado por platos, vasos o el centro de mesa. Si es plastificado o resistente al líquido, mejor — las mesas se limpian seguido.
En la entrada o vidriera
Un QR visible desde afuera le permite a alguien que pasa caminando ver el menú antes de decidir si entra. Es especialmente útil para locales con mucho tránsito peatonal, donde la decisión de entrar muchas veces se toma en segundos.
En la carta física, como complemento
Si mantenés algo de carta impresa, sumar el QR ahí también le da al cliente una alternativa: puede seguir mirando el papel, pero también escanear si prefiere ver fotos o hacer el pedido directo desde su celular.
Errores de ubicación a evitar
- Colocarlo demasiado chico o en un rincón donde nadie lo nota.
- Ponerlo en una superficie que se ensucia o se moja fácil, sin protección.
- Un solo QR para todo el salón en locales grandes, obligando a la gente a levantarse para escanearlo.
